Estoy corriendo, llego tarde a algún sitio que no logro recordar. Intento subir unas escaleras pero no puedo mover bien las piernas, me esfuerzo y, nada. Tras muchos esfuerzos inútiles consigo cambiar el escenario y aparezco en una plaza. Alguien me persigue pero no sé quién es. De nuevo unas escaleras, esta vez más grandes, delante de mi. Nada, imposible, no puedo subirlas.
Yo no voy a llegar a mi destino y sea quien sea el que me persigue me va a alcanzar.
Me despierto sudando.
1 comentario:
Por favor, sigue escribiendo, hace mucho que no nos cuentas cosas y ahora seguro que tienes sueños muy diferentes.
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